Cómo elegir un dron agrícola según el cultivo y el tamaño de la parcela
La carga, la autonomía y la posición regulatoria deciden la compra. La dosis por hectárea la fija la ley en la mayoría de los mercados, por lo que el tamaño del depósito no es una preferencia.

Empiece por la normativa, no por la ficha técnica. En la mayoría de los mercados la dosis máxima por hectárea la fija la ley y se comprueba en la inspección, y ese único número determina el tamaño del depósito. Si su jurisdicción permite 12 litros por hectárea y necesita cubrir 10 hectáreas, necesita 120 litros en el aire por pasada: una plataforma de 25 litros lo logra en cinco ciclos de batería y una de 16 litros en ocho. Compre el depósito pequeño y el trabajo costará tres horas más de vuelo por bloque, pagadas en combustible, ciclos y horas de piloto.
A continuación, compruebe si la normativa permite la aplicación aérea cerca de la población. Algunos países restringen el vuelo a cierta distancia de viviendas, lo que en una agricultura fragmentada deja poca superficie útil. Algunos exigen un tipo de boquilla concreto o una franja de deriva, y otros exigen una evaluación ambiental documentada. Una plataforma que no pueda configurarse para cumplir la norma local no sale más barata en la compra, porque el trabajo de cumplimiento se hace en otro sitio y siempre cuesta más.
El tercer filtro es la velocidad de trabajo. La plataforma debe volar a la velocidad que ya trabaja su equipo de suelo, porque eso determina cuánto dura el trabajo. Un agricultor cuyo tractor trabaja a 8 km/h pierde una jornada entera si el aparato vuela a 12, porque se recarga la batería, se rellena el depósito y se da la vuelta al campo cuatro veces más de lo necesario.
Por último, y esto es lo que más se omite, compruebe el límite de viento contra su propia parcela. La cifra de resistencia al viento se mide en condiciones controladas. Un campo bordeado por arbolado o edificios no ofrece eso, y un aparato especificado a 10 m/s resulta inutilizable a 6 en la práctica. Pida al proveedor la velocidad de operación recomendada en función del viento.
Nada de esto es difícil, pero cada una de estas cuatro comprobaciones cambia qué plataforma conviene comprar, y todas son baratas de verificar antes del pedido.


